Cada 7 de marzo se celebra el Día Mundial de los Cereales, una jornada para recordar la importancia de estos cultivos que llevan milenios alimentando al mundo. Trigo, cebada, avena, centeno, maíz, arroz… Forman parte de la dieta diaria de millones de personas y son esenciales en la agricultura.
Los cereales en la alimentación
Pocos alimentos tienen un papel tan fundamental en la nutrición. Aportan hidratos de carbono, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Son la base de panes, pastas, harinas y piensos para la ganadería. En el caso del trigo, la calidad harinera es clave para la panificación, dependiendo de factores como el contenido en gluten o la fuerza de la harina. Sin cereal de calidad, no tendríamos ni buenos panes ni una industria alimentaria eficiente.
La importancia de la semilla certificada
Detrás de cada buena cosecha hay una semilla de calidad. La semilla certificada es la garantía de que el cereal tendrá la resistencia, la pureza varietal y la productividad esperada. Su uso reduce el riesgo de enfermedades y mejora los rendimientos. En Grupo CT, contamos con nuestra marca Arima Semillas, a través de la cual, trabajamos para ofrecer variedades adaptadas a las necesidades del agricultor y a las condiciones climáticas de cada zona.
Datos y variedades principales en España
España es un país cerealista por excelencia. Según datos del Ministerio de Agricultura, la producción de cereales superó los 19 millones de toneladas en 2023. Las especies más cultivadas son:
- Trigo blando y trigo duro: claves en la producción de pan y pasta.
- Cebada: esencial para la industria cervecera y la alimentación animal.
- Avena: demandada en nutrición saludable y piensos.
- Maíz: con fuerte presencia en la ganadería.
- Centeno y triticale: resistentes y adaptados a zonas frías.
En los últimos años, la selección varietal ha permitido desarrollar variedades con mejor resistencia a enfermedades, mayor potencial productivo y mejor calidad harinera.
Futuro
El reto de la agricultura actual es lograr una producción sostenible sin perder calidad ni rendimiento. La investigación en semillas es clave para enfrentar el cambio climático y la demanda creciente. Apostar por la semilla certificada es la mejor decisión para un agricultor que busca seguridad y productividad en su cosecha.